Santiago.-  Éxodo /Descompostura III, del artista plástico dominicano Carlos Baret, quedó inaugurada en los espacios del Centro de Convenciones y Cultura Dominicana UTESA, con la presencia de distinguidas personalidades del arte

 
Las palabras de bienvenida fueron pronunciadas por Melany Rodríguez González, directora del CCCD-UTESA, quien destacó: «Nuestro artista invitado es el creador de una obra plural y metafórica de varias facetas”.

Explicó que en sus lecturas conceptuales Carlos Baret presenta el tema de lo existencial, lo identitario y lo autóctono, desde su particular perspectiva estética de corte universal.

Mientras que César Payamps, director del Museo del CCCD-UTESA, señaló el crecimiento artístico que Baret ha experimentado en su joven trayectoria y la versatilidad que manifiesta en sus creaciones.


Al dirigirse a los invitados,  Carlos Baret hizo alusión al carácter crítico y reflexivo de su obra. Aseguró que en la misma aborda problemáticas del contexto social, político y cultural del Caribe contemporáneo, tales como el desarraigo, la migración y la violencia.

La muestra estará abierta al público hasta el nueve de mayo y está conformada por obras multidimensionales e instalaciones que no debes dejar de visitar.

 

Criterio del artista Carlos Baret
Para mí como creador, el manejo plástico de mi trabajo es un suceso que persigue ser la gestación de un acto poético, el abordaje de una poética visual que late, que vibra, que respira, que grita.

La geometría poética de la construcción compositiva y cultural; la poesía que denuncia;la poesía que atenta, que cimenta, que sustenta, que argumenta.

En esta etapa de mi proceso creativo, mis obras evocan una correspondencia entre la técnica y la temática que las define, caracterizadas por su marcada geometría rectangular, asociando esta estrategia formal a la realidad de las limitaciones y fronteras internas que acarrea el individuo de la actualidad.

En mi arte existe un componente manual-artesanal, que está íntimamente vinculado al mensaje e intención que se pretenden alcanzar en el resultado final. Una obra con ribetes novedosos en su factura y cimentada en la investigación y la maduración de inquietudes que ya he propuesto en etapas anteriores. Desde la construcción y adecuación de las canvas (que implica cortar, tejer, entrecruzar,  hilvanar y sobreponer) hasta la metáfora final consumada que es la pieza, todo el camino es una evocación ritual, orgánica, y consciente.

En un tiempo en que opera el caos y la falta de amor, el alejamiento de los lineamientos fundacionales en casi toda la actividad humana, creo importante que el creador muestre su compromiso, proponiendo obras que favorezcan la reflexión profunda sobre nuestros grandes males. Al tiempo que produzcan puntos de encuentro y convergencia entre el accionar y las limitaciones que internamente el individuo porta.

Una obra que nos ponga en contexto y que apueste a redescubrir la fortaleza de la substancia transformadora que tenemos, el amor que debe acercarnos. Una obra que sea un voto de confianza y un canto a la esperanza, cimentada en ese poder individual que puede generar cambios significativos para todos y todas.

Creo que todos estamos compuestos de la misma sustancia y que todos procedemos del mismo origen; creo que cuando tu cambias, el mundo cambia contigo, como sugirió Albert Einstein.

Siento una profunda crisis espiritual que signa la contemporaneidad y que se manifiesta de múltiples formas y en todos los poderes y estratos sociales y que se verbaliza en un discurso pesimista, nihilista, amargo y apocalíptico. En consecuencia, nuestros sueños están permeados por lo deforme, grotesco y violento, entonando un tácito lamento por la pérdida de la fe, las actitudes humanísticas y la esperanza.

En el desarrollo técnico de mi obra pretendo mutaciones que van desde la bidimencionalidad a la tridimensionalidad, contribuyendo al acercamiento entre la intención expresiva del artista y la visión anhelada del espectador. Como futuro portador de soluciones, planteadas éstas desde una óptica de múltiples posibilidades, donde converjan infinidades de puntos de vista.

Aquí está mi ofrenda, la obra servida para ser mejorada y consumida como alimento por un futuro mejor.

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Renania Reyna
Periodista, Relacionista Pública, Poeta y Máster en ArtesVisuales. Nace en Santo Domingo, República Dominicana. EstudióComunicación Social mención Periodismo en la UASD y posteriormenterealiza la Maestría en Profesionalizante en Artes Visuales. Actualmenterealiza en la UNPHU la Maestría en Estudios de Museos. Ha laborado en larevista Qué Pasa?, del vespertino El Nacional y en la revista En Sociedad,del periódico Hoy, donde también fue reportera de las áreas de Sociales yEspectáculos. También trabajó en el desaparecido matutino El Siglo.Posteriormente fue relacionista pública del Metro de Santo Domingo en laOPRET. En estos momentos es relacionista del Museo de Arte Moderno,dependencia del Ministerio de Cultura.

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